domingo, 31 de marzo de 2019

Nocturno Insomne Por Alberto Espinosa Orozco


Nocturno Insomne
Por Alberto Espinosa Orozco


Mundo: muro, horror, valle de lágrimas:
la noche es una losa echada a las espaldas
taladrada por la lluvia imparcial de las imágenes
que asaltan galerías de la memoria sin sus días.

Enjambres de murmullos como dardos pueblan
sus bóvedas sombrías, pervierten sus silencios
entre la escarcha frágil de las horas frías
donde se quiebran sus brotes entre insidias.

Presencias vanas susurran al oído sus crueles
naderías, para volver de hielo a las sonrisas:
tormentas  levantadas como astillas, que ruedan,
en la caída, al fondo negro de la noche impía.





sábado, 30 de marzo de 2019

La Cultura Latinoamericana o del Descastamiento de la Cultura Por Alberto Espinosa Orozco



La Cultura Latinoamericana o del Descastamiento de la Cultura 
Por Alberto Espinosa Orozco

   La Cultura Latinoamericana se distingue por tres notas dominantes que la caracterizan: ser una cultura cristiana, donde abunda la pobreza y cuyo sello es fuertemente estético. La fiesta en nuestra latitudes, en efecto, tiene casi siempre un carácter religioso. Es nuestra cultura una cultura efectivamente religiosa, donde resalta el color, el simbolismo, el ferviente deseo de fundirse con el todo o de desaparecer en él o de anonadarse. 
      Cultura derivada, criolla la nuestra, cuyo punto central órbita casi siempre en la tarea de la redención del alma individual y del alma colectiva. Mediante una educación coherente podrían lograrse ambos cometidos, expresando un pensamiento liberador de atavismos y dañinas supersticiones mediante formas accesibles a nuestra sensibilidad: mediante formas bellas. Está por demás decir que hay quienes dentro de nuestra cultura rechazan, por una excesivo y destemplado modernismo, algunos de los rasgos que nos constituyen culturalmente, llegando así a ser descastados -quienes inconscientes trabajan para el "enemigo oculto" o se convierten en oficina burocrática de sus insidiosas asechanzas. 
    Ateos irredentos, totalitarios trasnochados, falsarios y simuladores de toda laya, difícilmente comprenden la esencia de nuestras naciones resultándoles a fin de cuentas imposible participar en ella, por desprecio a la humildad, por huida a trompicones de la pobreza y la solidaridad a la que invita, por arrogancias y ambiciones sin cuento a posiciones de privilegio y de riqueza, que acaban por desligarse de la comunidad y trastornar su sentido, extraviandose en un falseado universalismo, todo lo cual se expresa en formas hueras, carentes de maneras y de estética, sin la calidez que nos caracteriza como naciones, alcanzando el congelamiento de sus emociones y su voluntad, pagando el precio del estancamiento.
       La parálisis lesiva de un hueco sentimiento de superioridad que irremediablemente va ligado a falsos cultos, a las innobles riquezas y botines compartidos por los tejemanejes de la secrecía y a la acumulación inconsciente, al desarrollo de formas groseras, toscas, impertinentes o farisaicas de relacionarse falsamente con el prójimo, donde incluso no existe el reconocimiento de grados y se desdibujan las funciones, Donde una autoridad universitaria puede tratar así a su gremio no en términos académicos, jerárquicos, debidos de deferencia, sino como si tratase de un gang o una asamblea de piratas que van obseso tras el botín institucional -comprando a tan bajo precio la ilusión de ser señores, con la potestad de inventar, de crear valores nacidos de la arbitrariedad o del absurdo.


viernes, 29 de marzo de 2019

Diferencias sobre la Primavera de Tomás Segovia

Diferencias sobre la Primavera
de Tomás Segovia

III
Por nuestras tierras bajas se apresura
un aire límpido de gran altura
una virginidad alegre y boba
que nunca se enteró de la taimada historia
del viejo tiempo astuto y que se soba
sin compostura con la parda escoria
que es lastre del mundo y pertenencia
y en ella obra milagros su inocencia.



Abre tu Corazón Por Alberto Espinosa Orozco


Abre tu Corazón
Por Alberto Espinosa Orozco



Abre tu corazón cual las esclusas de un río
para que los hielos del frío y los lirios que se estancan
corran alegres al campo a desentumir sus quebrantos;

ábrelo, para que su canción se oiga otra vez por la tierra
haciendo rodar a las piedras saciando la sed del monte
fertilizando a las flores que con todos sus encantos
se visten de mil colores para alejar las tristezas;

abre tu corazón para escuchar su balada y que la tierra
labrada, tan dulce como el melón, tan suave cual algodón,
sea refugio de las hadas; por favor, abre tu corazón

que aunque no me dice nada deja oír en su latidos
la alegría que en su tonada va corriendo cual ese río
que hace roda a las piedras y pone un acento al mío

despertando todos los sueños -yo sé que callando
hablas, y se nada me dices, más escucho en tus silencios
lo que entre rimas sonríe: es el son de tu corazón.




A Gloria Por Salvador Díaz Mirón

A Gloria
Por Salvador Díaz Mirón


No intentes convencerme de torpeza
con los delirios de tu mente loca:
mi razón es al par luz y firmeza,
firmeza y luz como el cristal de roca.

Semejante al nocturno peregrino,
mi esperanza inmortal no mira el suelo;
no viendo más que sombra en el camino,
sólo contempla el esplendor del cielo.

Vanas son las imágenes que entraña
tu espíritu infantil, santuario oscuro.
Tu numen, como el oro en la montaña,
es virginal y, por lo mismo, impuro.

A través de este vórtice que crispa,
y ávido de brillar, vuelo o me arrastro,
oruga enamorada de una chispa
o águila seducida por un astro.

Inútil es que con tenaz murmullo
exageres el lance en que me enredo:
yo soy altivo, y el que alienta orgullo
lleva un broquel impenetrable al miedo.

Fiando en el instinto que me empuja,
desprecio los peligros que señalas.
"El ave canta aunque la rama cruja:
como que sabe lo que son sus alas."

Erguido bajo el golpe en la porfía,
me siento superior a la victoria.
Tengo fe en mí; la adversidad podría,
quitarme el triunfo, pero no la gloria.

¡Deja que me persigan los abyectos!
¡Quiero atraer la envidia aunque me abrume!
La flor en que se posan los insectos
es rica de matiz y de perfume.

El mal es el teatro en cuyo foro
la virtud, esa trágica, descuella;
es la sibila de palabra de oro,
la sombra que hace resaltar la estrella.

¡Alumbrar es arder! ¡Estro encendido
será el fuego voraz que me consuma!
La perla brota del molusco herido
y Venus nace de la amarga espuma.

Los claros timbres de que estoy ufano
han de salir de la calumnia ilesos.
Hay plumajes que cruzan el pantano
y no se manchan... ¡Mi plumaje es de esos!

¡Fuerza es que sufra mi pasión! La palma
crece en la orilla que el oleaje azota.
El mérito es el náufrago del alma:
¡vivo, se hunde; pero muerto, flota!

¡Depón el ceño y que tu voz me arrulle!
¡Consuela el corazón del que te ama!
¡Dios dijo al agua del torrente: bulle!;
¡y al río de la margen: embalsama!

Confórmate, mujer! Hemos venido
a este valle de lágrimas que abate,
tú, como la paloma, para el nido,
y yo, como el león, para el combate.




lunes, 25 de marzo de 2019

La Estafa Cultural Por Nazario O. Moncada

La Estafa Cultural
Por Nazario O. Moncada 

“Extienden la mano, pero esconden la cara.”
El Zohar

I
            Pésimo ambiente se vive en las instituciones de la comunidad cultural durangueña. Malestar debido, entre otras cosas, a una maliciosa ideología en boga, que flota en el aire pesadamente, y desde hace décadas, confundiendo el socialismo con el autoconferido derecho a la infamia. Estética del peligro, consistente en apostar por sí mismo, para obtener todo el poder que sea posible, tomando las instituciones por asalto. Se trata, en efecto, ni más ni menos, que de la toma del poder de acuerdo al más puro orden del egoísmo. Conocida doctrina y conocida de sobra, que se ha vuelto un dolor de cabeza para todo el mundo, cuyo sello es la insubordinación institucional, la rebeldía, la inconformidad y, por supuesto, el chantaje social, que acarrea la denuncia, o la llana delación, aderezadas con todo tipo de provocaciones que quepa imaginar. Y toda aquella masa informe de irregularidades se hacen pasar por “crítica”, cuando no incluso por “filosofía de izquierda”. Su objetivo sigue siendo el mismo: la usurpación de los puestos directivos para “apropiarse” de la institución (labastidismo).

            El fenómeno tiene varias aristas ya resquebrajadas por el tiempo o adelgazadas como un jabón por el uso: una de ellas es la bicefalia institucional, perpetrada en oscuras instancias de la SEP, una especie de muñón, para describirlo de alguna manera, inventado seguramente por el genio de algún lerdo, que crece tan impune como improductivamente mediante la inoculación institucional de disimulados agentes sediciosos, llamados "comisonados", “delegados” o algo así,  infiltrados en las instituciones particulares, a manera de agentes dobles, sirviendo a intereses que vienen de otros lugares y viciando el aire de la sana convivencia comunitaria. Vicio que por Norma de la Federación ha quedado conjurado y subsanado, enviando a tales “recomendados” de retache a sus originales puestos de trabajo, evitando por tanto ese entorpecimiento sistemático de comandos, procedimientos y duplicidad de puestos directivos, cuya clara intención sería la de sabotear, paralizar actividades o simplemente de hacerle la vida pesada a quien puedan. En casos se ha tenido que echar fuera hasta en cinco ocasiones al mismo agente, renuente a abandonar su consolidada posición, contando con la colaboración de algún mando medio arraigándolo, a fuerza de calzador y a fuego de artimañas, en el triste rincón de un puesto operativo, en justa exhibición por el desacato a una norma justa y de carácter nacional.

II
            Pero la cosa no para ahí, pues mediante engañosos libelos se ataca ahora a la Directora del ICED, Socorro Soto Alanís, y lo hace un tan conocido como infatuado economista profesional, un viejo Espartaco del infausto labastidismo comunista, que dice representar a un modesto trio de tripas popular (economía política), cobrando sumas anuales de seis dígitos, aparentemente a cuenta propia, según informa un encargado en la citada institución, de las que ha dado poca cuenta o ninguna a sus agremiados o a sus lectores, y que es asunto de justicia transparentar del todo respecto a su monto exacto y destino final. Con la clara intención de confundir a los incautos y llevar agua a su molino, el economista en cuestión ataca y difama, ahora, a la Directora del ICED, echando por delate, teatralmente, como es su dilecta costumbre, al gremio explotado que le toca representar (el pueblo).

Mismo personaje que, bajo el mando de Alberto Sarabia Castillón, saboteó abiertamente un proyecto editorial del mismo ICED hace años, tres lustros ha, negándose a realizar el trabajo encomendado, mientras que subrepticiamente se apoderaba de otro programa, que le debió parecer más rentable como economista que es, , llamado “Bailando con la Polilla”, junto con su contlapache en turno de esa época, cuyo nombre no viene ahora a cuento mencionar, violentado incluso verbal y físicamente, soy testigo ocular de ello, al primer Director del ICED, el mismísimo Don Héctor Palencia Alonso, a quien jalonaban de las solapas del traje con fieros ademanes propios de primates o de desaforados, y todo ello frente a la mirada cómplice de dos de aquellos "comisarios" encajados por la SEP -dando así al traste, a la postre, con el hermoso proyecto cultural original, que el Maestro Palencia levantaba en el hoy tan cuestionable espacio del JuanaVillalobos, prácticamente sin un centavo, por puro espíritu deportivo.

Pero si eso fue antaño, hogaño el mismo sujeto del que se habla se ha declarado tan tácita como públicamente “vedette” del espectáculo, y ansioso de figurar en la palestra de la fama usurpa de lleno el micrófono teatral, afligiendo al respetable sin ningún tipo de conmiseración, ya no con arengas socialistoides en pro de las masas proletarias, sino con desvanecidas y lacrimosas lamentaciones de rancheras, por un espacio de tiempo inusitado en cada una de las presentaciones –asegurándose con ello el derecho a toda la manteca y a la gruesa mordida, llamada coloquialmente “tajada del león”.

III
Por su parte, el motín a bordo ha llegado a escalas de vértigo, recibiendo a tras mano el que esto escribe, primero, carnadas bañadas en miel, bajo la forma de atractivas proposiciones salariales y de trabajo, a condición de colaborar con un supuesto proyecto (“golpe de estado”) que se fragua en las mismas oficinas del Palacio de Zambrano contra la actual Directora, pues, por una erupción de inconformes ambiciosos, deseosos de tomar, y cuanto antes, la batuta de la citada institución cultural, tocados por el dedo de quien sabe quién, que los capacitaría para tan magnífica pretensión  –presión institucional que la poeta no resistiría ni dos años, a dicho del equívoco cabalista Gómez, subiendo la fiebre de la olla exprés adoctrinando para ello a los “trabajadores” en el descontento, según confiesa, entre dientes y con gesto descompuesto, la artista Herminia.

Tal cáncer se ha extendido, después, a lo largo y ancho de las ambiciones pueblerinas, esparciéndose ese mal, esa estética peligrosa de la inconformidad y del “control total”, peor que si se tratara de la fiebre homosexual o de la peste del ateísmo, inundándolo todo con el velo gris de la parálisis y el espantoso estigma de la estrechez provinciana falta de miras.

Pero todo ello no para ahí, que va, ni mucho menos, sino que dedicados a comprar conciencias y a fraguar crímenes del fuero común, como es la figura del robo domiciliario, implicando a propios y a extraños, el oscuro grupo de sediciosos se ha dedicado también a mentir sin rubor e inconscientemente a los cuatro vientos, borrachos de maledicencia, levantando torpes campañas de desprestigio, instrumentadas por rancios agentes de la corrupción oficial, tintos de estupefacientes y trufando su lenguaje de proyecciones culpígenas del subconsciente -que algún día, al grito destemplado de "somos muchos",  reventaran por las vísceras, como los sapos, por su ácido humor amargo y por sus viscosos afanes consuetudinarios, reduplicados en su doblez existencialista, elevada a cubica potencia desplegada sobre un delirante y ya desenfrenado circo de tres pistas. Más allá de la difamación, la deformación de los hechos, del chismorreo churumbelesco,, cancinesco, , de la mentira y el cansino chantaje, ahora intentan provocar, ya por medio de la acción directa, agrediendo a manotazo franco incluso, entre estentóreas amenazas y muecas enfermizas, a las puertas mismas de la multicitada institución, al alegre viandante.

IV
            Y a todas esas abigarradas anomalías del arte dadaista y aberraciones éticas de irredentos incrédulos, botones de muestra de la estafa cultural contemporánea en la región, los tales, bufones ventrudos,  llaman, entre mortales estertores de agonía, Revolución… ah, pero eso sí, Revolución… Institucional (rentable, se entiende, con cargo a nómina). Su nombre en realidad, dicho en buen romance, es otro: corrupción moral, ocultamiento de la verdad, pactos inconfesables con el poder y persecución de la palabra.

Durango, 13 de junio del 2018
Durango, 13 de junio del 2018


jueves, 21 de marzo de 2019

Remisión Por Alberto Espinosa Orozco


Remisión
Por Alberto Espinosa Orozco

Veme con la escucha,
porque al mirar no quiero
que tus ojos se distraigan
en quimeras -que no sea
la imagen de mi lo que tu veas
sino el sonoro sentido del sentir
por el que voy huyendo del espanto
de morir al fin sin que me veas.




Oposición Cabeza-Sexo Por Alberto Espinosa Orozco


Oposición Cabeza-Sexo
Por Alberto Espinosa Orozco 

I
        Hay una oposición natural entre la cabeza humana y los órganos genitales. En efecto, el instinto sexual representa, a decir de Schopenhauer, la voluntad del propio cuerpo, la autoafirmación del cuerpo y de la voluntad de vivir. La satisfacción del instinto sexual, así, al objetivar al cuerpo en sus partes genitales lleva a cabo la conservación y la autoafirmación del cuerpo –volviéndose así fácilmente presa del egoísmo cuando se convierte en negación del esa voluntad afirmada en el otro, que es cuando la voluntad del primero traspasa o despoja los límites expresos de la voluntad del segundo para aumentar los suyos propios, expresando con ello su voluntad de poderío, de dominación, y cometiendo de tal manera una injusticia -que es lo que se conoce vernácula como "amar a la mala", negando la libertad, la voluntad o el querer del otro. 
          El rasgo del egoísmo subsume el de la maldad, cuando menos el de la competencia, así, pues no significa entonces otra cosa que el del individuo que lo quiere todo para sí, o por lo menos dominar todo lo posible a su alcance, y arrollando a todo aquello que le oponga resistencia.
       Tanto en el animal como en el hombre en estado natural el instinto sexual se manifiesta como la más decidida y enérgica afirmación de la voluntad de vivir, en tanto constituye tanto para el animal como para el hombre el fin último u objetivo supremo de la vida -de ahí que la sexualidad se valore como lo más alto por el vulgo, o el vulgar sarraceno. 
      El acto genésico expresa efectivamente la fuerza del instinto, implicando la más positiva afirmación de la voluntad de vivir pura y sin mezcla - apareciendo en la Naturaleza como consecuencia de tal acto un nuevo individuo, enlazando cada generación de vivientes con las anteriores y la venideras, perpetuando así el género humano (siendo el procreador diferente al ser engendrado, pero desde el punto de vista de la Idea idéntico a él). La satisfacción del instinto sexual, la afirmación de la voluntad de vivir, rebasa al propio cuerpo del individuo en la procreación de un nuevo individuo –afirmándose en el individuo, sin embargo, el dolor y la muerte, ya que el tiempo es el principio mismo de individuación (la historia). 
         Dolor y muerte son así partes integrantes del fenómeno de la vida, -pero desde el punto de vista de la Idea es considerado vergonzoso el acto sexual. Ello se debe a que los órganos genitales están así, más que cualquiera otras partes del cuerpo, en inmediata subordinación a la voluntad y completamente emancipados de la inteligencia, mostrándose entonces la voluntad casi enteramente divorciada del conocimiento, obrando la voluntad, como en la Naturaleza inconsciente de los vegetales, ciegamente (el falo griego y el lingam indio no son sino símbolos de veneración de la afirmación de tal voluntad de vivir, como principio que conserva la vida asegurándole a la especie (raza, tribu o nación) una existencia infinita en el tiempo, pues a pesar de la muerte del individuo se asegura la vida a la voluntad de vivir por la relación de generación. 
           Las partes genitales son así el punto incandescente de la voluntad y el polo opuesto al cerebro y de la inteligencia –la otra faz del mundo, la del mundo como representación, donde interviene el conocimiento, que se aparta del servicio de la voluntad instintiva, impulsando al hombre a la contemplación estética y a la renuncia de sí en el orden moral. 
         Cuando la voluntad se exalta presa de las grandes pasiones y de la emociones violentas se condena a excederse por el costado de la afirmación del propio cuerpo, no limitándose a conservar la propia existencia, sino negando la de los demás, tratando de suprimir la voluntad del otro, mirada como opuesta cuando es un obstáculo para lograr sus fines. Por lo contrario, la inteligencia es aquello que hace posible la afirmación del amor –y por lo tanto la victoria sobre el mundo ( de las fuerzas tiránicas de la naturaleza) y su aniquilamiento en la salvación por la libertad.
              El tema en todos los diversos actos voluntarios, dice Schopenhauer, es la satisfacción de las necesidades inseparables de la existencia del cuerpo, en su estado de salud normal, que encuentra en él su expresión y que se pueden reducir a la conservación del individuo y a la propagación de la especie. 
           Lo esencial es el querer en general y en un determinado grado o viveza –siendo las necesidades de propagación de la especie y de conservación las que influyen indirectamente en los motivos de todas clases sobre la voluntad, originando los actos más variados, siendo cada uno de ellos una prueba o ejemplo de la voluntad que en ellos se manifiesta .cerrando de tal modo el círculo. 
           La voluntad, sólo puede manifestarse por los motivos, como el ojo sólo puede ejercer su facultad de ver en presencia de la luz. 
          El motivo se presenta a la voluntad ofreciendo apagar la sed del querer, prometiendo una satisfacción completa, revistiendo una nueva forma cada vez que lo poseemos para volver a excitar nuestra voluntad -en proporción a la actividad de ésta y a la relación que mantiene con el conocimiento, que son los dos factores que manifiestan el carácter empírico.
II



III
            Justamente es tarea del proceso educativo, al diferir la consecución de los fines espiritualizar los sentimientos. Y tal es también la tarea de la enseñanza filosófica: que el hombre tenga un mundo representado que lo oriente moralmente en el camino, refrenando sus impulsos e instintos sexuales naturales y primarios, para el logro de fines más valiosos, altos y duraderos.

martes, 19 de marzo de 2019

La Bestia y el Demonio Por Alberto Espinosa Orozco

La Bestia y el Demonio  
Por Alberto Espinosa Orozco 




          El objetivo mas profundo del proceso educativo es el de la completa formación del ser humano, para lo cual tiene que liberar al hombre de dos presencias oscuras, de dos estigmas inscritos en su naturaleza: el demonio y la bestia. El hombre en estado natural resulta así un espectáculo más bien deprimente, funesto en su esencia, notable por su falta de gusto y de educación, siendo sus usos y costumbres los de un rojo demonio o bien los de una bestia peluda, al no contar con las luces de la cultura, ni los modos del refinamiento social, ni con principios morales universales, debatiéndose de tal suerte entre las tinieblas de la ignorancia y las rarefacciones egoístas del deseo.
               Sus extremos van de lo ridículo a lo repulsivo, pasando por la diversión bizarra o lo terrible. Dos de sus manifestaciones más tristes son el de la aristocracia devorada por los vicios y de las esencias sociales caducas que convocan lo demoníaco bajo el raído disfraz del relativismo histórico social: también el de la miseria moral de la insaciable urraca ladrona, cuya incontinencia de la voluntad siempre quiere más más sin saciase jamas, a la manera del incendia o de la boca abierta del Seol. 
          Con lo que respecta a la bestia, esta se manifiesta en lo humano como el ancestral impulso, fiero y ciego, de dominar al congénere, de someter al prójimo –impulso que quisiera tener la percepción de la elevación de la propia estatura al ver encoger el cuerpo del prójimo, doblar las rodillas y yacer por tierra. La violencia verbal del macho humano ante la hembra u otro ser del mismo sexo sobre el que intenta la humillación o el sometimiento es ya una característica bestial demoniaca cuando se hace de ello un rito o una costumbre de transacción pecuniaria, que va del vulgar latrocinio a mano armada al secuestro. 
       La voluntad de poder, sin embargo, se expresa también en formas más disimuladas, siendo de entre ellas sólita su expresión bajo el disfraz de la vocación pedagógica, precisamente, que en apariencia tan paternal y divina puede retrogradase en una hipócrita versión, en el fondo y en la raíz, de la voluntad de sometimiento del prójimo –voluntad de poder del débil y cobarde que echa a andar por el rodeo de las ideas y su mayéutica, usando de una elaborada máscara retórica para dominar, sin atreverse a dar la cara, por lo que más bien habría de considerarse un capitulo del arte de la prestidigitación o de la hipnosis. 
          Otra de sus manifestaciones se encuentra en el neógogo y en el demagogo, haciendo su festín en el ruedo de la arena pública. Ni el cocodrilo metido a redentor que se vale de un dogma, religioso o político, ni el burro pedagogo que hacen del seminario un coro de ranas en panegírico a los placeres del abdomen o al lodo de la charca, ni las lenguas impuras que en su ciego apetito sólo saben abundar en temas de lo que están por debajo del ombligo, representan otra cosa que la exacerbación de esos bajos estigmas de la naturaleza humana. 
         Para dar cuenta de tales presencias oscuras en el hombre no encuentro una palabra mejor que la de pecado: lujuria, egoísmo, avaricia, acidia, codicia, pereza, orgullo, soberbia… que son la maldad practicada asiduamente por el diablo -sombra de la caverna oscura donde se desarrolla a sus anchas la bestia humana, pues pecar es escoger la ausencia de luz y por tanto elegir las tinieblas. También, por lo mismo, entraña la elección de un bien injustificado o de un "premio" gratuito, que conlleva sin embargo, o que es el mismo un castigo.
             Principio de la educación, por lo contrario, es la conducta propiamente pedagógica, que nos exige no imponerse al otro o utilizarlo, sino servir; pero también no abatirlo, restarlo, o descalificarlo, sino por el contrario estimularlo para el logro de sus objetivos rectos. Porque la percepción de la propia estatura moral se da en la percepción interna de la postura erguida contemplando a través de los ojos el alma ajena a la altura de la nuestra. Imposible llegar a ello si no se respeta en general el principio liberal de respeto al pensamiento y la expresión de los individuos, añadiendo a él el del gusto por la efusiva compenetración con el prójimo en la maravillosamente rica diversidad de lo humano y de lo real. 
        Porque lo propio de Eros Pedagógico, de la correcta actitud magisterial, es el gusto multánime por el concierto de las voces, atendiendo cada una de ellas a sus particulares inclinaciones, predisposiciones y aptitudes de carácter. 



Entrevista a Cesar Cabrales I

Romualdo Hernández y su Grupo de Chirrines La Paloma Azul

Romualdo Hernández y su Grupo de Chirrines Bailable Norteño ICED

Romualdo Hernández y su Grupo de Chirrines Voy a Ciudad de Hidalgo

Romualdo Hernández y su Grupo de Chirrines Por Dios Que Borracho Vengo

Romualdo Hernández y su Grupo de Chirrines Polca Norteña

Romualdo Hernández y su Grupo de Chirrines Polca Durangueña

Romualdo Hernández y su Grupo de Chirrines Pavido Navido

Romualdo Hernández y su Grupo de Chirrines Polka

Romualdo Hernández y su Grupo de Chirrines Ahorita

Romualdo Hernández y su Grupo de Chirrines II

Romualdo Hernández y su Grupo de Chirrines

Entrevista a Cesar Cabrales V

Entrevista a Cesar Cabrales IV

Entrevista a Cesar Cabrales III

Entrevista a Cesar Cabrales II

domingo, 17 de marzo de 2019

Alma Mía ALBERTO ESPINOSA OROZCO México


Alma Mía
ALBERTO ESPINOSA OROZCO 
México


Soldada con un cautín
es que va mi alma conmigo;
soldada como un soldado

-como el amigo querido
que va en el camino conmigo
testificando mis pasos.

Somos de la misma cosa
pues o la habito y veo que
ella está siempre en mí

-pues me deja entrar ahí
como a un libre continente
que a mí me deja vacío:

es mi fin, es mi tarea,
recorrer morosamente
la bastedad de sus tierras;

mi alma es amplia en su pecho
cuando exploro sus confines
anchos, distantes, sin fin:

veo caer sus cataratas
de palomos colipavos
en cascadas de centavos;

entre lluvias y riveras
surgen los fiordos lejanos
insinuando los arcanos;

más allá de las montañas
las espejeantes lagunas
con su gran ojo de luna;

miro el sol de su carrera
elevarse entre los ecos
de sus cálidos reflejos:

es mi alma prisionera
que en el oscuro celaje
va perpleja contemplando

los imponentes paisajes
y dones de sus estrellas
puras, distantes y bellas.














sábado, 16 de marzo de 2019

Beata Por Alberto Espinosa Orozco

Beata
Por Alberto Espinosa Orozco




Tendida en el postrero lecho
con un escudo de oro en el pecho
duerme mi madre con el cuerpo deshecho
y un amargo tósigo se le cuelga del belfo
a su lado derecho.

Rosas blancas coronan
a la fuente primordial en que bebieron
vino de amor todas las huestes,
en la hora ingrata en que se duerme
el exhausto cuerpo consumido
de la beata.

Toda su sangre de vida entre todos
esparcida, toda su sed delirante,
su movimiento perpetuo y su marea incesante
enigmáticamente aguarda el momento
de entrar a la casa que la aguarda y que la atrae
como un imán de diamante.

Antes escapa por entre los sueños
para decirme entre señas en la noche fatal
un arcano secreto –pero no puede hablar.
Voltea porque alguien imperioso la llama
-no puede esperar ni un par de segundos más-
y con angustia se va.

Entre una bruma disuelta se esfuma
su amada presencia querida concluyendo su visita
de ángel custodio con un mensaje impreciso
de críptica epifanía.