domingo, 14 de marzo de 2021

Salvador Díaz Mirón Cleopatra



Salvador Díaz Mirón 

Cleopatra

La vi tendida de espaldas
entre púrpura revuelta.
Estaba toda desnuda,
aspirando humo de esencias
en largo tubo, escarchado
de diamantes y de perlas.

Sobre la siniestra mano
apoyada la cabeza;
y como un ojo de tigre,
un ópalo daba en ella
vislumbres de fuego y sangre
el oro de su ancha trenza.

Tenía un pie sobre el otro
y los dos como azucenas;
y cerca de los tobillos
argollas de finas piedras,
y en el vientre un denso triángulo
de rizada y rubia seda.

En un brazo se torcía
como cinta de centellas,
un áspid de filigrana
salpicado de turquesas,
con dos carbunclos por ojos
y un dardo de oro en la lengua.

A menudo suspiraba;
y sus altos pechos eran
cual blanca leche, cuajada
dentro de dos copas griegas,
y en alabastro vertida,
sólida ya, pero aún trémula.

¡Oh! Yo hubiera dado entonces
todos mis lauros de Atenas,
por entrar en esa alcoba
coronado de violetas,
dejando ante los eunucos
mis coturnos a la puerta.



 

sábado, 13 de marzo de 2021

Manuel José Othón OCASO

 Manuel José Othón

OCASO


A un pintor

He aquí, pintor, tu espléndido paisaje:
un lago oscuro, ráfagas marinas
empapadas en tintas cremesinas
y en el azul profundo del celaje;

un tronco que columpia su ramaje
al soplo de las auras vespertinas,
y manchadas de verde las colinas
y de amarillo el fondo del boscaje;

un peñasco de líquenes cubierto;
una faja de tierra iluminada
por el último rayo del sol muerto;

y de la tarde al resplandor escaso,
una vela a lo lejos, anegada
en la divina calma del ocaso.





ALBERTO ESPINOSA OROZCO -México CONFÍN

  1.  CONFÍN

 

  1. Vamos por el confín del tiempo
  2. por un sendero de arenas movedizas
  3. entre un valle de sombras cenagosas
  4. encallados en la isla del olvido.
  5. Marchamos lejos, paso a paso, del origen
  6. con el alma sedienta y ya desierta
  7. por siniestros y oscuros arrabales
  8. acosados por presencias vagarosas.

 

  1. Los botes de otros días y sus mareas
  2. se deslizan a los áridos confines
  3. del reino de las luces espectrales
  4. aherrojados por murallas fantasmales.

 

  1. Por querer hacer que fuera nuestra
  2. la ley por la cual pertenecemos
  3. no la palabra se escucha en ese valle
  4. de aletargadas desdichas sin espera
  5. donde el humo mantiene prisioneras
  6. a las antiguas potencias de la tierra
  7. -dejando todo trabajo derramado
  8. en las aguas que corren hacia abajo.

 

  1. Las cisternas del saber que presumimos
  2. construidas en el fulgor del medio día
  3. quebrantadas en sus hondas cañerías
  4. dejan filtrar el agua de sus pozos.

 

  1. La última gota, sin saber a dónde,
  2. se ha derramado o se evapora con la tarde
  3. en el tortuoso valle y no se encuentra
  4. la corriente que manaba de la fuente
  5. sino el vaho, el sudor, tal vez la goma
  6. y los ojos sin luz, cifrados en ambiguas
  7. posesiones o decorando sus pasiones
  8. entre murmullos de la carne amotinada.

 

  1. Más en el valle está renaciendo el río
  2. del prodigio, surgiendo siempre en medio
  3. de la riente fuente -no su corriente,
  4. que el tiempo incesante ha desleído.
  5. Porque la sed de luz un día será saciada
  6. por un agua sin salitre y sin abismo
  7. -como el río que crece desbordado
  8. despejando a los vientos movedizos.

 

  1. ALBERTO ESPINOSA OROZCO -México
  2. Revista Poética Azhar
  3. Marzo de 2021
  4. Número 110



Alberto Espinosa Orozco· DESVELO

Material de los Sueños con: Alberto Espinosa Orozco

Viaje en Globo

sábado, 3 de octubre de 2020

Secuencia del Verano Por Alberto Espinosa Orozco

Secuencia del Verano

Por Alberto Espinosa Orozco

 

I

Este verano inerte y sofocado

Ahogado en su denso peso bruto

Que se echa como una bestia agonizante

Empapada de fiebre y vacilante.

 

II

Delirante verano taciturno

Que en su espejo de fiebre

Por fin lento se atreve

A beber con sus ojos ya dormidos

Lo que a sus ojos presuroso viene.

 

III

El denso verano que me mira

Pesadamente y a la vez vacío

Como un sonámbulo camina

Mirando introvertido en su delirio

Confundiendo sus pasos con los míos.

IV

Derrumbado sobre sí como el casillo

Que la porosa arena con las olas mina

Así este verano terco que se obstina

En deshacerse a nuestros pies como una ruina.

 

V

No hay nada que ilumine con su fuego

Este verano muerto anegado de neblina

Consumido por dentro en su reflejo

Dañando flojamente a quien lo mira.

 

VI

Ardiente verano bobo y consumido

Picado por los pájaros sombríos

Hinchado en su neblina allá afuera

Al grado de volverse una quimera.

 

VII

Llueve polvo:

Las ruinas de la aldea se derrumban

La fatigada luz igual que el barro

Que se anega de olvido en el chubasco

Se satura de negligente polvo helado.