jueves, 25 de octubre de 2018

El Primer Mural de Fermín Revuelta: Alegoría de la Virgen de Guadalupe Por Albeerto Espinosa Orozco


El Primer Mural de Fermín Revuelta: 
Alegoría de la Virgen de Guadalupe
Por Albeerto Espinosa Orozco   




El primer mural de Fermín Revueltas, realizado en la Escuela Nacional Preparatoria de San Ildefonso, es una interpretación  de la Virgen de Guadalupe, de tono revolucionario y mexicanista, que toma como tema un motivo religioso profundamente vinculado con nuestra nacionalidad.  El día de hoy llama la atención que, buscando un carácter que identificara a la nación y uniera la conciencia popular, se adentrara en un tema religioso. aunque en realidad prácticamente todos los pintores que iniciaron el movimiento terminaron  derivando sus temas y asuntos de la iconografía tradicional cristiana: vírgenes, mártires, entierros, redentores, el Pantócrator, hasta culminar todo ello con la mismísima Virgen de Guadalupe realizada por Revueltas.
Los primeros en pintar frescos en la llamada Escuela Grande de San Ildefonso fueron Jean Charlot y Amado de la Cueva, teniendo como tema las fiestas mexicanas y la caída de Tenochtitlan. El muro de Jean Charlot (1898-1979) La caída de Tenochtitlán (también conocido como Masacre en el Templo Mayor), se inspiró en la Batalla de San Román de Paolo Ucello y en el que aparecen como testigos de la Conquista Fernando Leal, Diego Rivera y el mismo Jean Charlot, en una muy afortunada visión de la Conquista, que Diego Rivera no le perdonó jamás.
Posteriormente fueron obteniendo muros para su decoración Emilio García Cahero, Fernando Leal y Fermín Revueltas. Entre 1922 y 1923 Fernando Leal (1901-1964) representó La Fiesta del Santo Señor de Chalma y  Ramón Alva de la Canal (1892-1985) La Primera Cruz de México o El Desembarco de los Españoles, y finalmente la decoración de Fermín Revueltas La Alegoría a la Virgen de Guadalupe



Varios de los muralistas de San Ildefonso se adhirieron a la técnica empleada por Diego Rivera para sus decoraciones: la encáustica. Sin embargo Ramón Alva de la Canal y Fermín Revueltas, siguiendo a Montenegro, convinieron en emplear el fresco para realizar sus proyectos, estudiando para ello las indicaciones plasmadas en los libros de Palomino y Pacheco El Museo Pictórico y la Escala Óptica.[1]
De hecho ambos pintores se dedicaron por ese tiempo a estudiar con avidez los tratados pictóricos y a experimentar con los materiales en un pequeño taller al fondo del Anfiteatro. A Ramón Alva de la Canal y a Fermín Revueltas se les otorgó el vestíbulo de entrada a la Preparatoria, el cual es estrecho y tiene por tanto una perspectiva fugada, teniendo los pintores que valerse de juegos ópticos para evitar la distorsión de los trazos, para mantener a los personas dentro de la obra y que no cayeran sobre el espectador. La Alegoría a la Virgen de Guadalupe de Revueltas es irrefragablemente una obra de carácter religioso, cuyas figuras tradicionales, sin embargo, dan lugar a una representación nacionalista de motivos y personajes mexicanos, aunque influenciados en parte por la estética formal y parisina de Rivera.
            La verdad es que Revueltas debió sentirse interiormente repelido por el Olimpo personal diseñado por Rivera en los muros del Anfiteatro en La Creación, del cual se derivaba por rigurosa consecuencia de lógica estética una especie de religión pagana montada sobre un clasicismo nacionalista, cuyas figuras cristianas (las tres virtudes teologales) se insertaban a la manera de un mero código simbolista, de un juego barroco y meramente formal que se presentaba como un especie de acertijo, consecuencia más que nada de la inercia de la tradición metafísica, pero creída sin fe viva, todo lo cual daba al mural de Rivera un tono grandilocuente y a la vez biográfico, casi humorístico y poco serio. Fue entonces que Revueltas reaccionó adoptando el código estilístico de Rivera pero a la vez buscando las corrientes fontales de la tradición más viva, para ponerlas verdaderamente al día mediante su renovación, intento que, estaría presente también en José Clemente Orozco, en Ángel Zárraga y, un poco más lejos, en la misma  en Frida Kahlo.




Conciencia de una falta, de una carencia, pues, que como una llaga dejaba ver la carne viva, tallada y abierta por nosotros mismos, y que al ser llenada por la imagen divina se convertía también un bálsamo y un fuego para cauterizar y sanar las heridas. Esteticismo místico cristiano de extraño cuño crítico, que a la vez que hacia un retrato y diagnóstico de la enfermedad que nos roía por fuera y despedazaba por dentro aportaba la medicina para poder elevarnos a una cultura superior, dando a la vez a la vista el descanso redentor de la esperanza.
Clemente Orozco había regresado de los Estados Unidos a fines de 1919 luego de dos años de ausencia, pero al no encontrar la situación propicia para su desarrollo en México volvió a San Francisco, para establecerse luego en Nueva York. A su regreso pintó grandiosos frescos en la planta baja del patio grande de la Escuela Nacional Preparatoria, en sus escaleras y en el primer piso, de 1923 a 1924. Se trata de una serie de frescos cuyas imágenes simbólicas están organizadas en el cuerpo de una alegoría. En el primer nivel los tableros Maternidad, Cortes y La Malinche y La Trinidad, éste último un fresco a La gloria de San Francisco; en la parte media un San Cristóbal, un Cristo y un Ángel; y en el último nivel de la Escuela La Trinchera, La destrucción del viejo orden, y el Padre Eterno.
A Ramón Alva de la Canal y a Fermín Revueltas se les otorgó el vestíbulo de entrada a la Preparatoria, el cual es estrecho y tiene por tanto una perspectiva fugada, teniendo los pintores que valerse de juegos ópticos para evitar la distorsión de los trazos, para mantener a los personas dentro de la obra y que no cayeran sobre el espectador. La Alegoría a la Virgen de Guadalupe de Revueltas es irrefragablemente una obra de carácter religioso, cuyas figuras tradicionales, sin embargo, dan lugar a una representación nacionalista de motivos y personajes mexicanos, aunque influenciados en parte por la estética formal y parisina de Rivera.





   Revueltas debió sentirse interiormente repelido por el Olimpo personal diseñado por Rivera en los muros del Anfiteatro Bolívar, del cual se derivaba por rigurosa consecuencia de la lógica estética una especie de religión pagana, montada sobre un clasicismo nacionalista, cuyas figuras cristianas (las tres virtudes teologales) se insertaban a la manera de un mero código simbolista, de un juego formal que se presentaba como un especie de acertijo, consecuencia más que nada de la inercia decadente  de la tradición metafísica, asumida sin fe viva, todo lo cual daba al su mural un tono más bien humorístico y poco serio. Fue entonces que Revueltas reaccionó adoptando el código estilístico de Rivera, pero a la vez buscando las corrientes fontales y vivas de la tradición, para ponerlas verdaderamente al día mediante la renovación práctica de fe metafísica –intento que, estaría presente también en las obras de José Clemente Orozco, de Jean Charlot y, un poco más lejos, de Jean Charlot y Ángel Zárraga.
            Fermín Revueltas, teniendo como ayudantes a los pintores Máximo Pacheco y Roberto Reyes Pérez, dio lugar a uno de los incidentes más memorables del inicio del muralismo, el cual se suscitó cuanto el José Vasconcelos fue a verificar las labores murales, encontrando al joven indígena Máximo Pacheco trabajando en el mural de Fermín. El secretario se encolerizó al juzgar que el ayudante estaba realizando el trabajo del maestro, ordenando que el salario de Revueltas fuera trasferido a Pacheco. Fermín Revueltas tomó el suceso filosóficamente y cada día de pago mandaba a Pacheco por el sueldo, quitándole su parte y dejándole al ayudante el equivalente a un peso a la semana, que era el sueldo por su labor. Cuando se enteró Vasconcelos del hecho suspendió a ambos todo pago. Fermín Revueltas tomó entonces medidas más drásticas, protagonizando la primera huelga artística de que se tenga noticia, pues se encerró en la Preparatoria y mandó cerrar todas las puertas, tanto de la calle principal como las del lado de Justo Sierra, colocando una bandera rojinegra en lo alto del edificio.
Ni los estudiantes, ya fuesen de los conejos o de los revolucionarios, ni los profesores sabían de qué se trataba aquella huelga, pues Fermín Revueltas había llegado muy temprano a la escuela y a fuerza de ebriedad y a punta de pistola sacó al prefecto y a todos los mozos, encerrándose adentro y alegando que no abriría hasta que no se le pagara su sueldo. José Vasconcelos, que laboraba en las oficinas de la SEP, se encontraba frenético por aquella insolencia. Cuando llegó a la escuela David Alfaro Siqueiros. Vasconcelos lo llamó a gritos para que lo acompañara y viera con sorpresa enorme, desde la ventana de la Secretaría, a Fermín Revueltas paseándose furioso por el pretil de la escuela con tremendo pistolón en la mano. Se trataba de la más increíble de las huelgas: la de un hombre contra todos los demás, incluyendo el mismo Sindicato de Siqueiros. Vasconcelos no tuvo más remedio que seguir el consejo de Siqueiros y pagarle lo que se le debía al loco, desaforado y atrabiliario borracho.
El oportunista Siqueiros salió de la Secretaría con la bolsa de la victoria entre las manos, que el secretario de cultura tuvo que pagar, gritando a media calle: “Fermín, Fermín, ya ganamos”. La multitud vitoreo a Revueltas y a Siqueiros. Empero Revueltas, quien seguía bajó del pretil, no dejando entrar a Siqueiros a la escuela sino hasta que tocó la plata y con sus inmensos negros ojos, más enloquecidos que nunca, reconoció a su amigo, yendo derecho con él a la cantina más cercana a despilfarrar en copas aquel sufrido fruto de la pintura.[2]
Lo primero que llama la atención es que, buscando un carácter que identificara a la nación y uniera la conciencia popular para San Ildefonso, todos los pintores terminaron derivando sus temas y asuntos haciendo referencia a la iconografía tradicional cristiana: vírgenes, mártires, entierros, redentores, el Pantocrátor, hasta culminar todo ello con la mismísima Virgen de Guadalupe. Conciencia de una falta, de una carencia, pues, que como una abierta llaga dejaba ver la carne viva tallada y abierta por nosotros mismos y que al ser llenada por la imagen divina se convertía también en un bálsamo y en un fuego purificador, apto para cauterizar y sanar las heridas. Esteticismo místico cristiano de extraño cuño, por ingerir los elementos modernos de la crítica, que a la vez que hacia un retrato y diagnóstico de la enfermedad, que roía a los mexicanos por fuera y despedazaba por dentro, aportaba la medicina para poder elevarlos a una cultura superior y universal.
Al terminar su mural Revueltas se concentró cada vez más en su trabajo. Ya para 1924 puso manos a la obra en dos encomiendas, que apenas dejaron escuetas referencias por el paso del tiempo: la decoración de la Escuela de Ferrocarriles, en Buenavista, consistente en una serie de formas primigenias de raigambre indígena desarrolladas al estilo abstracto, y el mural para la compañía El Águila, en las oficinas de Avenida Juárez 94, en la que se representaba a la misma Avenida Juárez entre cláxones, águilas, mujeres de pelo corto y un avión que venía de Tampico. 



[1]El libro de Antonio Palomino El Museo Pictórico, de 1723, y el de Francisco Pacheco, El Arte de la Pintura, también del siglo XVIII, habían sido por años los manuales de arte de mayor prestigio en la Academia.
[2]Alfaro Siqueiros, David. (1977) Me llamaban el Coronelazo. Grijalbo. México. Pág. 202-203.



2 comentarios:

  1. MIs comentarios son similares a lo que ya he expuesto. Que tus textos no han sido editados por alguien profesional que eliminara la repeticion de parrafos, la omision de palabras, la fatla de titulos junto o abajo de cada pintura etc. Por otra parte, que quiere decir irrefragablemente??
    En cuanto a la pintura La Alegoría a la Virgen de Guadalupe de Revueltas no es especialmente de mi gusto. La perspectiva esta deforme, pues si quiso corregirla lo unico que hace es que las 2 figuras mujeres orando sean mas grandes que la imagen de la Guadalupe y estan desproporcionadas tambien con el resto de la poblacion orante. Saludos. GSKhokhar.

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